martes 30 de junio de 2009

Schuss, Splash y el aroma de limón perdido


Soy un apasionado de las gaseosas, así que cuando veo alguna que no conozco, me lanzo. Por eso tengo en casa una botella de gaseosa Schuss aún si en la etiqueta se anuncia con letras grandes que es un producto de Coca-Cola. No es que tenga nada contra Coca-Cola pero el buen bebedor de gaseosa sabe que la calidad de las gaseosas es inversamente proporcional a la capacidad de distribución del producto.

Si no fuera por la presencia de las palabras "Compañía Coca-Cola", lo que es la botella tiene una buena presencia cuando la ves muy de lejos. En cuanto te acercas un poco se convierte en la típica botella PET intentando darse un aire retro. Mal rollo. Las marcas tradicionales de gaseosa usan botellas de plástico cutre con pinta de botellas de plástico cutre. Doble mal rollo cuando empiezas a leer la pegatina. Los ingredientes son todos artificiales -todavía hay marcas de gaseosa que añaden raspadura de limón- y ni siquiera aparece el esperanzador "aroma de limón" tan común en las marcas blancas. Luego vuelves a ver en la frontal lo de Coca-cola esrito en grande, así que supiras. ¿Qué garantía de calidad te ofrece un melón con una pegatina que pone "sandía"? Esto es lo mismo. Los que tomamos la gaseosa a palo seco, sabemos que existe coca-cola y aún así seguimos dándole a la gaseosa; está claro que no somos el "objetivo".

La cata es muy decepcionante. La burbuja es de las toscas. Mucho gas en el primer sorbo y tan poca persistencia que ya se nota aguada el segundo. Sabor a agua dulce con aromas perdidos. Incluso peor que La Casera en PET -puede que no lo sepan, pero existe una versión en botella de cristal que es una gaseosa decente-.

Lo gracioso es que he buscado información sobre el producto en la web de Coca-Cola.es y la única gaseosa que sale se llama Splash. Lo triste, es que, el resumen de la película nos cuenta de que aún si es una gaseosa mala acabaremos aguantándola en un montón de bares porque está detrás Coca-cola y sabemos que esto de la logística importa.

3 comentarios:

Gourmetdeprovincias dijo...

Yo, en cuestión de gaseosas, añoro a tres de las clásicasn en Galicia: La Pitusa, Suárez (que era del abuelo de un amigo mío, así que la caté bastante) y, sobre todo, Espiña, que era la clásica en la zona de Santiago. La fábrica sigue ahí, pero no he vuelto a encontrarla.

Como tú, tiendo a desconfiar de las grandes marcas.

xmanoel dijo...

Por aquí por el sur de Galicia, hay bastante pasión por una que se hace en Marín (eso creo): Feijoo (nada que ver con el actual presidente de la xunta, creo). Lo menciono porque se que es una de las favoritas de Fromoze.

iago dijo...

@Gourmetdeprovincias

Por Galicia todavía se consigue encontrar alguna gaseosa de calidad en los ultramarinos más escondidos. Pero de toda la ristra de marcas que había antes está claro que ya es mucha casualidad que sigan existiendo. La culpa la tiene la logística y las imposiciones de los distribuidores de Coca-cola y Pepsico, que les jodía compartir el negocio :(

A mi la que más pena me da es "A Boa" de la zona de Villagarcía que era la que tenían siempre en una de mis aldeas :/

@Xmanoel

La Feijoo que a mi me gusta no sé si es de Mos porque, ojo, en Galicia hay dos gaseosas Feijoo diferentes, una de etiqueta azul que es del norte y no es muy para allá y la Feijoo de etiqueta amarilla y roja (que además la encuentras en cristal!) que tiene un aroma amargo a limón de fondo que es una delicia.