jueves, 1 de abril de 2010

¿Kumato?


No soy yo demasiado de comprar tomates fuera de temporada, pero bueno, se me dio por comprar unos cuantos Kumato, sólo por matar la curiosidad. En realidad no me parecen tan especiales, tanto por su interior como por su sabor vienen pareciendose mucho a los tomates en rama (nombre muy poco descriptivo, a saber que variedad son realmente), sólo que cuestan el doble.

A veces me da un poco la sensación que nos hacen comulgar con ruedas de molino, sospecho que estos Kumato son un poco como los RAF (sobre los que protesté hace muucho tiempo), que nos intentan vender la excelencia de nuevas variedades cuando en realidad parece que los escogen sólo porque se adaptan mejor al cultivo en invernaderos. (Como bien pone en la Wikipedia, los Kumato son una variedad creada por una empresa - sin que esto quiera decir nada malo). Tampoco tengo nada en contra al cultivo en invernaderos, de hecho me parece bueno para poder tener alimentación variada en todas las épocas del año. Pero que nos cuelen como especiales cosas que no lo son tanto, si que es un fastidio.

Por cierto, que no tengo los tomates en la nevera, si no por ahí fuera. A veces me da la sensación que la gente mete todo tipo cosas en la nevera sólo porque la tienen ahí. De hecho he visto en neveras alguna de estas cosas:
  • Patatas
  • Zanahorias
  • Cebollas (las cebollas en la nevera se pudren bastante rápido)
  • Ajos
  • Manzanas (las manzanas se conservan muy bien fuera)
  • Naranjas (lo de que tengan una piel especialmente fuerte no parece importar)
  • Mermeladas (la mermelada se prepara con tanto azucar para que precisamente se conserve por si sola)
  • Miel (miel en la nevera, y disfrutarás de un fantástico producto cristalizado)
De hecho hay productos que a la gente le sorprendería lo que aguantan fuera de la nevera:
  • La leche UHT (o la Uperizada de los de Pascual, tan finos ellos): mi abuela guarda la leche en un armario de la cocina. Y no se estropea al instante, ni a los pocos días. Esta leche está tan tratada, homogeneizada y tal, que prácticamente no tiene bacterias. Y tarda bastante en estropearse.
Antes de que nadie se me eche encima. Evidentemente la nevera es imprescindible en lugares con climas muy calurosos, sobre todo calurosos y húmedos, donde los productos al aire libre se estropearían en varias horas. Pero creo que nos estamos pasando un rato. Ni en lugares cálidos tiene sentido guardar ajos en la nevera. Pero bueno, cada loco con su tema.

7 comentarios:

iago dijo...

Y las cervezas, ¿a quién se le ocurre meter las cervezas en la nevera?

La gente mete muchas cosas en la nevera porque piensa que así están mejor conservadas cuando no tiene porque ser así, es cierto. Pero tú te olvidas de dos factores.

Por un lado, la nevera es fría y hay gente a la que les gusta tomar las cosas frías. Por ejemplo, en mi caso, la mermelada. En el de otros, cervezas y refrescos. Y por raro que parezca hay quien gusta de tomar la fruta fría.

Por el otro la nevera no sólo es fría sino que también es seca. Esto cuesta entenderlo porque la nevera tiene agua pegada en las paredes y solemos pensar que eso implica humedad en el aire cuando el agua que se pega en las paredes es agua que se ha quitado del aire. El caso es que hay muchas cosas que están mejor en la nevera si vives en un clima húmedo aunque no sea cálido.

xmanoel dijo...

Vayamos por partes como le gustaría a jack el destripador:

Comencemos por la cuestión de los climas húmedos, no calurosos. El otro día tuve una discusión con un compañero de trabajo, porque me decía que había estado a 100% de humedad a 0ºC: ¡¡mucho más que en Vigo!! Ese 100% es humedad relativa. Quiere decir la cantidad de humedad que puede haber a una determinada temperatura. (Vease la gráfica). Tal como funciona esto, puede que la humedad que tengamos en un clima templado no llegue a ser ni la mitad de la que puedan tener en el caribe su día más seco.

Con esto queda claro que en muchísimas partes de España sí que va a ser más seca la nevera que el exterior. En ningún momento estoy demonizando la nevera. Sólo el excesivo uso de la nevera.

Tal como dices, la nevera es un lugar seco. Muy seco, y que tiende a secar los productos que metemos. Pero... lo cierto es que llenamos la nevera de productos que tienen mucha humedad. Y los metemos en bolsas de plástico que no dejan pasar la humedad. Con lo cual no se secan. Por ejemplo, lechuga o espinacas, o cebollas, que tienen muchísima humedad. Parte de esta humedad se condensa en la bolsa. Supongo que has visto la cantidad de agua que sale de las bolsas en la nevera. Por tanto dentro de esta bolsa no se produce un clima más seco. (Tampoco recomiendo meter los productos fuera de bolsas en las neveras porque se resecarán compleetamente. Sólo intento probar que no es tan seco como se comenta).

xmanoel dijo...

Hay un segundo punto de vista sobre lo de querer tomar los productos fríos. Es muy bueno, y de hecho es muy barato. Si a la gente le gusta tomar el queso frío, el chocolate frío (la gente guarda las tabletas en la nevera porque mola comerlo frío) o la mermelada recien salida de la nevera... pues puede comprarse el producto más barato y malo de la gama. ¡¡Porque va a saber casi igual!! (O sea: nada) Pongamos que la temperatura de la nevera sean 5ºC o 8ºC: recien salido casi no somos capaces de percibir el sabor. Así que para que gastar en productos caros.

Esta obsesión por que lo frío mola la llevan al extremo los de USA. Para algo tienen las neveras más grandes de la galaxia. Neveras que por cierto tienen muchas veces más bebidas y helados que productos frescos, pero bueno.

Había visto una vez un documental (la pena es que no lo doy encontrado para enlazarlo) en el que se hablaba con la obsesión de los americanos por lo muy frío. En el documental se decía que todo era condicionado: los anuncios y la publicidad insisten mucho en que aparezca hielo y escarcha en todas las tomas. Están diciendo subliminalmente que sólo lo frío mola. El resultado es que los americanos hacen animaladas como lo de beber casi todo con este hielo picado. En la oficina que trabajé en Chicago, había una máquina de bebidas (la gente no bebía agua del grifo) que te daba las latas frías (muy frías). Pero había tambien una picadora de hielo automática, para que te llenaras el vaso y puieses beber la bebida fría, fría fría. (En invierno incluso). En los bares y discotecas molones (porque tenían sitio), había aparte de las barras normales donde pillarte la cerveza, unas esquinas en las que había unas palanganas con bloques de hielo enormes donde había botellas de cerveza enfriando. Estas cervezas las vendían unos centavos más caras porque estaban chilled.

No es mi intención criticar los gustos particulares de la gente, pero tampoco creo que sea bueno que la gente tome decisiones por ideas inducidas, o sin haber pensado nunca el porque lo hace.

Un ejemplo de estos es lo de los huevos en la nevera. ¿Habeis visto alguna vez los huevos en zona refrigerada en un supermercado? Y están allí días y días y no pasa nada (los comprais igual). ¡Ah! ¿Que soys muy listos y mirais de escoger sólo los que tienen la fecha de caducidad más lejana - los últimos en entrar en el supermercado? ¿Realmente pensais que desde la granja al supermercado han estado en algún momento refrigerados? Seguramente no. Bueno, pero da igual. Como al llegar a casa, la nevera que te has comprado tiene unos huecos para los huevos. Ahí van. Nadie nunca ha pensado porque lo hace. Hay huecos para los huevos ahí se ponen...

iago dijo...

Lo siento, pero lo de que el frío impide saborear los productos es otra exageración. Si así fuese, los helados sabría todos igual. Es cierto que el frío cambia el sabor y oculta algunos aromas, pero esto sólo afecta a los líquidos que ingerimos de a grandes tragos. Normalmente, comiendo como es debido para no castigar nuestro organismo, los alimentos no llegan fríos al estómago porque se calientan antes en la boca.

La mermelada fría que meto en mi boca se va calentando conforme voy masticándola, mezclándola con el resto de los componentes de la tostada y ensalivándola. Enfriar la mermelada tiene el mismo sentido que hacer helados en los que los aromas van inundando nuestra boca mientras el frío atolondra el gusto de nuestra lengua. Cuando tomo mermelada fría sobre una tostada caliente logro muchas más sensaciones y captar muchos más aromas porque las papilas gustativas están de vacaciones. Se consigue el efecto contrario al uso de los glutamatos y se puede decir que, al tomar la mermelada fría, estoy poniéndola a prueba y noto mucho más el sabor de la fruta.

Te repito que hay mucha tontería sobre el uso de la nevera, pero las críticas al uso de la nevera y alimentos fríos tienen que ser muy cuidadosas si no queremos saltarnos el puente y caer de nuevo en una zona embarrada. En el caso de los alimentos fríos podemos decir que los saboreamos menos por la nariz, que en caso de la tostada se llena con el olor del pan tostado y la mantequilla fundida, pero eso no quita que una vez dentro de la boca estemos consiguiendo más aromas y menos gustos (que son sólo 5 y muy sencillos a fin de cuentas).

xmanoel dijo...

Es evidentemente que mi punto de vista es radical (si no lo fuese, la discusión es sencilla). Por otro lado, yo lo que sugiero es que compares el producto a temperatura ambiente con el producto frío. Por otro lado, los helados, es uno de los productos más exageradamente aromatizados y azucarados que hay.... precisamente porque se toman fríos.

De tu segunda parte, me llama la atención que mencionas que te gusta la mermelada fría sobre una tostada caliente. Realmente podrías tomar la mermelada a temperatura ambiente.

Hechas estas puntualizaciones, estoy de acuerdo con lo que mencionas. Eso sí, el olfato es muy importante para los sabores de las cosas.

xmanoel dijo...

Una pequeña historia en inglés sobre:

Why McDonald's Fries Taste so Good

Que no es necesariamente relevante para esta discusión pero creo que es un enlace muy interesante a leer.

El Oteador de los Mercados dijo...

Efectivamente, los kumato son un "larga vida" con mejor presencia que sabor, que no aportan nada al gremio de los tomates.