domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Yo comiendo callos? (pues sí, en Rosal 34)

La gente cuando va a comer a un restaurante le gusta pedir cosas que habitualmente no toma: marisco, foie gras, chuletones de medio quilo, ... Yo tambien quiero comer cosas inhabituales: así que me decidí a comer callos. Porque yo no como nunca callos, ni en casa ni fuera de casa: no sólo no me gustan, si no que hasta el olor de los callos me produce nauseas. 

Estaba explorando culinariamente el barrio barcelonés de Montjuïc (la parte que hay entre el Paral·lell y la montaña) y acabé en el Rosal 34 (que está como su nombre indica en Carrer del Roser 34).

El Rosal 34 es un restaurante de tapas, que no un bar de tapas. Más que para comer en la barra es para estar en una mesa con los amigos. Más que para tomar cañas (si bien tienen buena cerveza checa) es para tomar vinos. Más que tapas típicas, es de cocina innovadora. Más que una tasca ruidosa, es un restaurante coqueto y moderno.

A mi no me apetecía mucho comer todo a raciones pequeñas, y así que me preparé un menú combinando tapas y platos principales. (Si bien casi toda la carta son tapas, en la parte de carnes y pescados, ya aparecen platos que se pueden considerar como un principal - se ven fácil por el precio).  


Patatas Bravas en Espuma, crema de all-i-oli y aceite picante ahumadoAlmejas al vapor con ajo y perejil
Patatas bravas en Espuma / Almejas al vapor con ajo y perejil

Las dos tapas de los entrantes pueden ser lo que menos me entusiasmó. La crema de patatas bravas sólo se volvía divertida cuando llegabas al fondo de la copa (que donde estaba la parte de aceite con pimentón picante). En cuanto a las almejas - contrariamente a los berberechos, que con un toque al vapor quedan sueltos - era muy díficil despegarlas de la concha (en serio, aunque parezca una nimiedad si no puedes comer el plato, el placer ahí queda).
Estofado de tripa y cap i pota con garbanzos

Pero lo que me dejó impresionado fue el plato de los callos (no realmente callos si no un Estofado de tripa y cap i pota con garbanzos - pero en realidad un equivalente a lo que se podrían considerar unos callos). ¡Fantástico! La tripa estaba tierna, el chorizo y la carne de cerdo tersas, los garbanzos tiernos pero no despellejados. ¡Chapeau por el cocinero!  Para que me hayan gustado a mi, que no me gustan los callos, tiene que ser de vicio. ¿No?

Crema catalana con frutos rojos

El postre tambien fue una agradable sorpresa. Me esperaba que la Crema catalana con frutos rojos fuese algo mucho menos interesante (mi idea inicial era pedir otra cosa, pero luego me dije que estando en cataluña debería probar algún postre típico). Pero resultó ser una versión muy etérea del postre que aún así tenía todo el sabor de la crema, la canela y el caramelo. 

Y acompañada de Moscatel de la Marina (de Alicante) aún mejor. (No recuerdo el nombre del vino, pero es realmente bueno).

Todo esto: 2 tapas + guiso de tripa + postre + copa de cava + copa de moscatel + agua mineral + pan salió por unos 40€. Ah, al café me invitaron ellos (un buen detalle) ¿Tal vez un poco caro? No me atrevería a decir tanto. El plato de callos más una copa de vino saldría por unos 12 o 13€, de vivir en Barcelona no me importaría acercarme de cuando en cuando a tomarme un platito suelto. Además, si bien no pregunté, tienen menú de mediodía.


Restaurante Rosal 34
Carrer del Roser 34
08004, Barcelona
Tel: +34 933 249 046



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