domingo 22 de enero de 2012

Memorias Gusto: Col China Salteada

Este plato lo aprendí en Finlandia, pero es un plato chino. El politécnico en el que estudié en Finlandia era muy pequeño, pero tenía un programa muy internacional. Y cuando digo internacional, no me refiero a que hubiese muchos Erasmus - eramos los menos - si no a que había gente de todos los continentes, desde mexicanos hasta somalíes, pasando por indonesios y chinos. Chinos de la República Democrática, que por aquella época aún no era muy habitual que viajasen al extranjero.

En la Universidad estudiábamos con dos ingenieras pequinesas. El último recursos estudiantil (esto es, un plato barato, fácil de cocinar) típica europea por ejemplo podría ser la pasta con tomate, o el bocadillo. Nuestras amigas de Péking nos aportaron su equivalente:
Repollo, cortado en juliana y salteado con un poquitín de aceite, y con unos cuantos frutos de cayena, un poco de pimentón picante, y !ya está¡ [O plato é picante, moi picante]
La verdad es que es una alternativa sencilla, barata y rápida (y mucho más sana que tanta pasta y pan como comíamos nosotros).

Repollo laminado....
Si os fijais he hecho una versión bien libre del plato, porque esto no es col china, esto es un repollo normal y corriente. La col china es así (se cultiva en europa y es bastante popular en las tiendas):

Cabbage
Cabbage by arbyreed, on Flickr
Es curioso comprobar que el Repollo Chino es un Nabo, con lo que sería un pariente de la Nabiza, mientras que el nuestro repollo es Brassica oleracea - parentes, pero non a mesma especie.

Y aquí está como me quedó el salteado. Aunque el wok tenga este parecido con una sartén la mayor parte de los contactos que he tenido con la cocina china me hacen pensar que se usa más para saltear, y que esta sensación que tenemos a veces en España de la cocina china como aceitosa es culpa de los restaurantes chinos, que debieron pensar que a los españoles nos gusta sólo lo frito (y puede que tengan razón, sólo hace falta ir de pinchos).

Repollo salteado
Otra llamativa diferencia entre cocinas, es que para los gallegos el repollo está asociado al un olor característico: el olor del repollo cocido (que tiene sus detractores). Parece que en Galicia el repollo sólo se concibe cocido. Los Chinos en cambio le dan muy buen uso salteado. Y creo que es interesante su manera de prepararlo, porque mientras que nuestro repollo cocido parece un plato pesado e indigesto, la pequeña mágia del wok hace que quede tierno, y además se hace en un santiamén. (A ver si en esto los chinos tambien han encontrado un avance tecnológico que deberíamos tener en cuenta).

Esto me recuerda a que aquí tampoco se estila mucho otro uso tradicional del repollo en otras latitudes: la ensala (por ejemplo el Colesaw). Y con esto encadeno otra memoria de gusto: cuando tenía 5 o 6 años, mi madre nos solía preparar ensalada de repollo (no un Colesaw, si no sencillamente repollo en juliana, cebolla, zanahoria, con aceite y sal). ¡Nos encantaba! Es curioso que no se porqué muy bien mi madre dejó de hacerla, y hasta que hace poco le comenté que echaba mucho de menos esa ensalada no ha vuelto a prepararla.

Venga, y para terminar, enlazo una receta en la que explica con más detalle como se prepara. Lo de cocinar en Wok - o en una sartén imitando un Wok - no tiene mucha historia, pero es importante tener en cuenta el tema de las temperaturas y el tiempo que hay que dejar el plato. Curiosamente, para que quede tierna (y crujiente a la vez) es muy importante que se haga a fuego intensísimo y en poco tiempo (hacerla a baja temperatura y más tiempo da un resultado malísimo):

Col China Salteada

miércoles 18 de enero de 2012

Taberna O Tellado en Celanova

Para ir de pinchos en Celanova... non hai dúbida, O Tellado.

Taberna O Tellado en Celanova, e os seus parroquianos


Mirade que pinchos: (E o oco que vedes no prato é o que xa comemos nada máis nola puxeron; non vaiades pensar que sirven o prato medio cheo en O Tellado, ¡había picho a fartar!)

Empanada de Bacallao

Lacón cocido e touciño

Noces da casa

Mira, ata hai unha reportaxe de VTelevisión:

domingo 15 de enero de 2012

Cen anos de Celso Emilio: Pata de Poeta en Celanova

Deixamos atrás o ano do centenario de Álvaro Cunqueiro e comezamos o ano do centenario de Celso Emilio Ferreiro.


E que mellor maneira que comezar as celebracións ca achegarnos a visitar a súa tumba para lle rendir de maneira pequeneira honra (esperemos que contrariamente ó que pasou con Cunqueiro, haia unha chea de homenaxes oficiais e todo tipo de eventos).

E sendo Celanova terra de poetas (Celso Emilio, Curros Enriquez, Mendez Ferrín), tamén teñen un plato adicado á poesía: pata de poetas no Forno de Lito - un clásico no bó comer de Celanova.

Antes de meternos en fregados, a pata de poetas é un plato típico de Celanova, porque se pode tomar no Forno de Lito, que está en Celanova. E Lito faino porque xa había tradición de facer este plato no desaparecido Hostal Comercial. Pero é un plato que se facía máis sitios antiguamente, e de feito aparece mencionado no famoso La Cocina Práctica de Picadillo. Esto non é ningún descrédito para Lito, todo o contrario, é un mérito, que se teña esforzado en manter e mellorar un plato que tradicionalmente se perdeu en outros sitios, pero que ninguén pense que é un prato tradicional que se fai nas casas da xente de Celanova.

Chipiróns encebolados

Riles con sesos

3 racións de pata de poeta

Pata de Poeta co seu xamonciño, chourizos e patacas

Requeixo con mel
Para xente que sexades un pouco mixiricas, encantávos este menú: riles con sesos e logo a pata de poeta. ¿Que é a pata de poeta? Pois é unha pata de tenreira, cocida durante un día enteira, para que os cartílagos e tecidos conxuntivos vaian ablandando, e logo sácanselle con coidado os osos e tendóns, para que quede unha peza brandiña coma de medio quilo (proteina pura, cero graxa). Logo, rebozase en ovo e fríese e acompañase cun rustido de chourizos e xamón, e unhas pataquiñas cocidas. Unha viaxe en pleno século XXI a comezos do ségulo XX.

Recomendo moitísimo ver a foto (e ler o texto de Manolo) da Pata de Poeta na que se ve perfectamente ó aspecto ó detalle do plato:

A Pata dos Poetas: receitas de contundencia e sabor decimonónico en Celanova

Para aqueles que non se vexan con ánimo, ou que non gusten de comer estas partes non tan nobres (pero igualmente saborosas) dos animais, o Forno de Lito ofrece carne de tenreira excelente, un bacallao ó forno famoso e moitos máis pratos...

Todo esto que vedes nas fotos, dúas botellas de viño, unha de auga, 6 cafés ... para 7 persoas por 22€. Mellor non vos hai!

O Forno de Lito (http://www.ofornodolito.es/)
Plaza de Cervantes, 12
32800, Celanova (Ourense)
Telefono: 988 432 105

O detallazo:

Faiseme ben raro o de facer o típico post de mostrar o que comemos, falar do ben que nos trataron e recomendar o sitio. Veña, teño que facer unha das miñas... e unha das miñas é fixarme moito nas pequenas cousas. De feito coido que os restaurantes interesantes notanse moito por pequeniños detalles (xente que se esforza que as cousas sinxelas sexan sobresaintes da por seguro que poñen moitísimo coidado cas grandes - non sei se me entendedes).



Unha cousa que me chamou moito a atención e gostei moitísimo e coma prepararon no Forno de Lito os chipiróns encebolados. A cebola alternaba unhas tiras douradiñas e outras moi pasadas e crocantes (as que vedes negras). Pareceume xenial a combinación de fios de cebola caramelizados e crocantes con cebola douradiña e suaviña. (Se cadra foi un casual, pero a min pareceume feitísimo con intención. Xentiña, se pasades polo Forno de Lito pedide os chipiróns encebolados - están boísimos, e confirmádeme que a vos tamén vos puxeron a cebola a dous puntos)

lunes 19 de diciembre de 2011

Peter Luger Steakhouse

Dirección: 178 Broadway, Brooklyn NY
Metro: Marcy Av.
Mapa: Google Maps

La primera vez que escuché hablar de Peter Luger fue a un amigo que me decía que quería ir a este sitio porque Enric González lo había recomendado en su libro "Historias de Nueva York" diciendo que la carne era "adictiva, fantástica y mágica". Y fuimos. Había una cola enorme y nos dijeron que había una lista de espera de dos meses. Las paredes estaban llenas de fotos de famosos con sus opiniones sobre el local (no recuerdo de quién era pero se me quedó grabada una que decía "The best meal in my life I had it at Peter Luger") y de los distintivos Zagat "Best Steakhouse in New York" de los últimos treinta años. De todos los años en los que ha existido la guía Zagat, vamos.


Supongo que a estas alturas ya os imaginaréis que yo flipaba y pensaba que aquel sitio tenía que ser la bomba. Así que este año cuando en cuanto compré los billetes para Nueva York llamé a Peter Luger para (por fin!) poder cenar allí.

Cuando llegamos hubo dos pequeñas decepciones: la primera, que no se puede pagar con tarjeta (en Estados Unidos! Sacrilegio!) y el tono de perdonavidas con el que nos trataron todos los empleados del local. Esto me dejó la impresión de que en realidad, Peter Luger es un sitio de turistas más que otra cosa, gente de paso que vamos atraídos por su fama y a la que en realidad da igual cómo nos traten porque posiblemente sólo vamos a estar allí una vez.


Y pedimos el steak, por supuesto. La especialidad de la casa es el porterhouse (un corte compuesto de parte de lomo y parte de solomillo separados por el hueso), y es prácticamente obligatorio pedirlo porque apenas hay otro tipo de carnes en la carta... pero es un corte que nos gustaba, así que no fue difícil decidirnos. Y ahora algo realmente delirante: en Peter Luger cuando hay una mesa de dos se pide un steak para dos, no dos steaks. ¿Tiene importancia? Mucha. Muchísima. Porque toda la gente de la mesa tiene que comer la carne en el mismo punto. A mí me gusta poco hecha, a mi acompañante un poco más hecha que al punto, con lo cual al final lo que pasó es que ninguno de los dos comimos la carne que queríamos, y eso para mí es un error gravísimo por parte de la gente de Peter Luger.


A estas alturas yo ya estaba bastante mosqueado porque todo el conjunto de pequeños inconvenientes que os he contado me estaba chafando una cena que se supone que tenía que ser de las mejores de mi vida, aunque la verdad es que la noche mejoró cuando trajeron la carne. Era un corte excelente, especialmente el solomillo que resultó ser muy sabroso, con el toque justo de parrilla para tener una corteza crujiente pero un interior todavía tierno. La parte del lomo, aunque también estaba bien, quedó un poco más seca y con menos sabor.


Como postre pedimos un trozo de tarta de chocolate acompañado de un café... americano, porque no tenían expreso. Nos trajeron una especie de tarta de mousse y galleta que resultó bastante agradable, ligera y con un suave pero persistente sabor a chocolate.


Tengo que decir que salí profundamente decepcionado del local. Es un buen restaurante donde se sirve buena carne, pero creo que he comido mejor carne en varios restaurantes a ambos lados del charco, en los que además me han tratado mucho mejor. En cuanto al precio, la cena salió en unos 80$ por persona, más o menos lo que esperábamos. Caro, muy caro, pero no por la cena en sí sino porque todo el márketing de Peter Luger te invita a entrar para tener "la mejor cena de tu vida". Y no lo es.

martes 13 de diciembre de 2011

Cenas para recordar: Woods Creek Grill

Dirección: Woods Creek Grill. 3275 State Route 72, Jonestown PA.
Metro: Jonestown
Mapa: Google Maps

Para mí, la comida es una parte importantísima de cualquier viaje. A no ser que vaya tan corto de tiempo que sea materialmente imposible hacerlo me gusta pararme en los escaparates de cafeterías y restaurantes para ver qué toma la gente, echar un vistazo a la carta y ver cómo están decorados los locales. Me atraen mucho dos clases de sitios: los de comida tradicional y aquellos con una carta que me sorprenda, algo que se aleje mucho de lo que estoy acostumbrado a comer.

Woods Creek Grill es de este último tipo de sitios. Una cabaña en el medio de un bosque, lleno de animales disecados y en el que se pueden comer platos realmente raros. Como éramos dos personas para cenar decidimos pedir algunos entrantes y platos principales para compartir:

Chile de alce ahumado
El chile de alce ahumado fue una pequeña decepción. Venía cubierto por una (demasiado) generosa capa de queso americano (muy graso) y sour cream que hacía muy complicado apreciar el sabor de la sopa, la mezcla de sabores entre la carne y los frijoles que hace tan agradable al chile.

Brochetas de aligátor a la parrilla
Como entrantes pedimos también unas brochetas de alígátor a la parrilla. El aligátor es una carne jugosa, tierna y con un sabor bastante sutil a medio camino entre el pollo y el cerdo. Acompañado de una salsa de frutas la brocheta resultó un entrante muy apetecible, ligero y un sabor agradablemente tostado.

Costillas de aligátor a la barbacoa
Después de la buena impresión que nos había causado la brocheta de aligátor atacamos con muchas ganas las costillas a la barbacoa... pero no eran lo mismo, tanto la textura de la carne como su sabor no nos terminaban de resultar agradables. Terminamos achacándolo a que las costillas están cocinadas junto con el hueso, que es muy gelatinoso y por tanto su alto contenido en colágeno sería lo que nos produce este pequeño rechazo. Una explicación un poco de andar por casa, pero bueno :D.

Filete de venado
Por último pedimos un filete de venado, del que sólo podemos decir que confirmó todos los estereotipos que teníamos sobre este tipo de carne. Una carne muy roja, de sabor muy intenso, realmente excelente.

La cena (con cerveza para beber pero sin postre) salió en unos 40$ por cabeza... ¿caro? ¿barato? En este caso me resulta difícil juzgarlo, porque la comida no era excelente pero estoy seguro de que tardaré en olvidar mi visita al Woods Creek Grill.