Tal como comentaba despues de mi
primera visita a FastGood, aunque no me había entusiasmado, en algún momento volvería. Así que aproveché que abrieron una
sucursal cerca de casa (calle Juan Bravo). Es paradójico el hablar de la cadena de hamburguesas más pequeña del mundo (de momento sólo 3 locales), pero es lo que tiene llevar el nombre de
Ferrán Adriá.
Disquisición sociológicaLa visita al local tiene un cierto punto de desagradable. La clientela, como es normal, son todos los pijos del barrio. Salpimentados por gente joven y curiosa con ganas de estar al menos cerca del nombre de un
star cook. Teniendo en cuenta que no deja de ser una hamburguesería, una
hamburguesería cara sólo atrae a gente que se pueda permitir el lujo de pagar un plus.
Lo malo.La otra vez que estuve comenté que no me parecía tan caro: patatas, hamburguesa y bebida salen a menos de 10€. Ah... pero esta vez la broma me salió por 12€. Y la única justificación para este nuevo precio es que me atreví a escoger postre: una tarrina llamada
fruta croquant.
Esta es la parte que me indigna del negocio. Se trata de un poco de fruta (no más de 100 gramos): media manzana en laminitas, dos piezas de piña, y un par de fambruesas, acompañados con una ramita de tomillo y una punta de hierbabuena. ¿Porque se atreven a llamarlo
crocant? El precio es casi equivalente que el de un bocadillo. Es muy vergonzoso que sigan inflando los precios de la fruta y la ensalada, más caros incluso que las hamburguesas (muy buenas del local). Menuda manera de potenciar el consumo de frutas y verduras.
Lo bueno.Grandiosa sorpresa las
patatas fritas. En la anterior visita las patatas era mediocres: blandas y mal hechas. Esta vez eran crujientes y de muy buen sabor. Un hurra por la capacidad de mejora. Ahora sí que tienen unas
patatas fritas merecedoras del nombre.
Lo mediocre.En general todo lo demás. Esta ocasión pedí un
panini (debería haber repetido la hamburguesa que era bastante buena, pero tenía que probar otras cosas). Nada especial... chicos, id a por la
hamburguesa. Veo que como novedad, que ahora se ofrece en el menú pollo asado... No es una mala opción como comida rápida un poco más sana... Pero ¿es realmente tan espectacular para introducirla en el
FastGood?
No sé, no sé... Casi que sólo va a merecer la pena acercarse por las patatas y la hamburguesa. ¿Volveré alguna vez más? Ya se verá...