domingo, 9 de diciembre de 2012

Francesinhas fuera de Porto: "Café do Nuno"

Creo que nadie se llevará a sorpresa si digo que en Laconada nos encantan las francesinhas. Las descubrimos en un viaje a Porto allá por el año 2007, y repetimos cada vez que vamos a la ciudad.

Lo que pasa es que no se puede ir a Porto cada vez que a uno le apetezca una francesinha, así que empezamos a buscar sitios donde comerlas fuera de la capital del Duero. Esta vez fuimos a encontrarlas en un pequeño bar del madrileño barrio de Arapiles. Ahí van sus datos:

Café do Nuno
Dirección: Fernández de los Ríos 28 (Madrid)
Metro: Quevedo o Canal
Teléfono: 91 446 46 27
Web: no tienen, pero sí mantienen su perfil en Facebook.

El bar no es muy visible, no tiene ningún letrero y la única indicación de que estábamos en el sitio correcto fue la serigrafía de la ventana... aunque hay que decir que el cartel de SuperBock que había en la entrada nos dio una buena pista.

Interior del Café do Nuno (foto de salir.com)

Habíamos reservado una mesa y pronto comprobamos que habíamos hecho bien: el local es pequeño, apenas hay sitio para tres mesas y cuando llegamos la barra estaba llena. Nos sentamos y pedimos unas cañas y las francesinhas, por las que tuvimos que esperar un rato que se hizo muy largo gracias al olor que salía de la cocina, mezcla de queso y picante. Finalmente llegaron los sándwiches:

La francesinha del Café do Nuno

¿Y qué lleva una francesinha? Bueno, antes de meterle el diente nos dio tiempo a hacerle una "radiografía" para ver a qué nos estábamos enfrentando:

Francesinha deconstruida

Mientras hacía la foto me llevé una pequeña decepción al ver que había un par de elementos de la francesinha "original" que se habían sido sustituidos por dos cosas bastante diferentes: en lugar de salchicha fresca se había utilizado una salchicha fránkfurt, y la carne de ternera no era un filete sino una hamburguesa. Después de probarla, comprobamos que los cambios son para peor: las salchichas fránkfurt resultan un tanto insípidas y las especias de la hamburguesa inundan el sabor del sándwich, que pierde su contundencia habitual.

La salsa tampoco era lo esperado. Era una boloñesa, salsa de tomate con carne picada y un ligero toque picante. No es que estuviese mala, pero después de haber escuchado mil teorías sobre cómo se hace la salsa de francesinha perfecta (cerveza rubia o negra, caldo de carne o molho de marisco...), tomar una con boloñesa se hace raro porque, simplemente, es algo que no debería estar ahí.

Al ser un café especializado en productos portugueses, decidimos terminar la cena con unos pasteis de Belém (ricos, con un sabor y textura bastante delicados) y un café también bastante bueno.

Pastel de belem

La cena (un par de cervezas, francesinha, pastel de belem y café) salió en torno a 15€, un precio que consideramos razonable. Y es que, si no fuese por los prejuicios, es posible que nos hubiese gustado el sándwich. Pero claro, nosotros íbamos buscando una francesinha, y lo que tomamos en el Café do Nuno no lo era.

3 comentarios:

Xose Manoel Ramos dijo...

La foto de disección de la Francesinha hacía mucha falta. Enhorabuena por el post.

Pericles dijo...

Buenas.
El pasado viernes fui a este café a probar la francesinha y creo que ha cambiado desde que ustedes fueron. Aunque el filete de dentro seguía siendo un filete ruso, las salchichas eran frescas y la salsa no era una boloñesa, se notaba la acidez de la cerveza y el tomate.

André Pinto dijo...

La salsa de la francesinha nada tiene que ver con una salsa boloñesa... tiene mucho más que la boloñesa incluyendo bebidas de alcohol!!