jueves, 31 de mayo de 2007

Ploughman's Lunch


Ploughman's Lunch, originally uploaded by Autumn84.


Esta ha sido mi semana inglesa. Llevo año y medio trabajando para unos ingleses, pero no había pensado yo en llegar más allá de escuchar su voz por teléfono. Pero hete aquí, que sin avisar he aparecido en Manchester.

La experiencia ha sido interesante, porque me he convertido en un oficinista inglés más, y he adaptado bien rápido sus costumbres (desayuno sustancioso, lunch sandwichero y cena ovipara opípara).

Aunque bueno, un día el lunch no fue nada ligero. Nos acercamos a un pub (The Bank, que esta ubicado en la antigua biblioteca de la ciudad, un edificio bastante imponente). ¿La comida del día?

Me desmarqué de los demás (que le dieron a las ensaladas, platos supuestamente italianos y hamburguesas) y me atreví con el Plughman's Lunch.

Lo de la foto. La foto no es mía, porque la verdad es que tampoco me apetece sacar fotos a todo lo que como, pero es más o menos lo que me cayó. Interesante el plato. Se supone que es una comida variada en un solo plato (y todo frío): pan, queso (en mi caso cheddar curado, bastante mejor que esto), jamón cocido casero, ensalada, una manazana, compota de ciruelas.

No me ha parecido una idea nada mala. Al menos es variada. Y bastante mejor que las cocina grasa que suelen hacer los ingleses. Eso sí, te queda una cara de tiempo cuando te dan un plato que no les ha costado nada de esfuerzo. Vamos, parece el tipico apaño casero.

sábado, 19 de mayo de 2007

Han llegado los Nísperos



Me encanta este momento del año porque llegan los nísperos. Aunque según me ha contado el frutero, este año ni van a ser muy buenos, y no llegarán a junio. Por lo visto, las tormentas de la primavera han fastidiado gran parte de la cosecha y los árboles. No se si será cierto, o una historia para justificar estos nísperos un poco feos que tenía. Sabían bastante mejor que su apariencia (eso sí).

Cuando vivía en Alemania no tenía ningún problema en conseguir fruta española, la que se exportaba era excelente, y a veces incluso estaba a mejor precio que en España. Pero era muy difícil conseguir nísperos. De hecho las pocas veces que conseguía la fruta, los alemanes me admitían que no la habían probado nunca. Así que debe de ser una fruta muy específica del sur de Europa.

lunes, 14 de mayo de 2007

De cañas por La Guindalera

Esta semana las cañas fueron por el barrio de La Guindalera. Ese barrio comenzó siguiendo la cuadrícula de su vecino barrio de Salamanca, pero que unas cuantas calles más allá ya adquirió una personalidad diferente, mucho más zigzagueante. Según dice Polo.

Precisamente con Polo estuvimos callejeando para ver que cañas nos ofrecían (y con que pinchos nos premiaban). Ya puedo adelantar que no fueron ningún sitio fue espectacular, pero en todos nos trataron con mucho cariño.

Comenzamos con el Juanito (Calle Martinez Izquierdo, 30), el bar del Teatro la Guindalera. Curiosamente, la clientela no era nada farandulesca. Tal vez sería que no había actuación. O que las apariencias engañan. No fueron muy tacaños en cuanto al pincho. Era jueves. Obviamente paella. (Y antes algo más que por muchas vueltas que le doy no llego a recordar).

No muy lejos el Cantinela (Rafael Azcona, 36). Más restaurante que cervecería, pero no nos regatearon un pequeño pincho. De anchoas de Santoña, por supuesto.

Siguiendo con la temática regional, nos pasamos por Las Cerezas (tambien conocido como Peña Numancia: Calle Cartagena 51). Pero a pesar del escudo del Numancia, hasta que entramos nosotros no había un solo español en el bar. Así que no sabemos muy bien que decir del pincho soriano (si lo era). Pincho: rodajitas de chorizo vela. Podía ser peor, pero tampoco se estiraron mucho.

Lo destacable por extraño, curioso y agradable... El Sabor de Ceilán (Alonso Heredia, 9). Con apariencia de bar castizo, se trata de un restaurante de cocina de Sri Lanka (y todos los empleados son de allá). Y tan castizo parece, que por supuesto que tambien ofrecen cervezas y pinchos. En este caso, destacar su originalidad: guiso de patatas y pimiento con algo de cúrcuma y hojitas de limón. Lo curioso del caso es que para hacer honor a tanto eclecticismo (un restaurante asiatico que parece y funciona como un bar de los de siempre), pues tambien nos salimos del guión: despues de la cerveza seguimos con un cóctel y terminamos con un té verde. (Una idea un poco desquiciada, no se si recomendarla). La verdad el restaruante parece bastante interesante, y como tampoco conocemos la cocina de Ceilán, creo que vamos a ir a visitarlo pronto, de lo que ya escribiremos aquí.