miércoles, 15 de noviembre de 2006

El pan de molde inglés

Tradicionalmente, los sandwiches eran, para mí, en realidad sandwicheeses; no me interesaban más que rellenos de queso fundido. Esta visión cambió radicalmente con una estancia en Inglaterra y la toma de contacto con el pan de molde inglés.

Tras los primeros momentos de desasosiego en tierras británicas, superar el vértigo de encontrarse en un país donde no hay acceso al Bocadillo Universal y encontrarme en una sección de charcutería en la que todo estaba envasado, disfruté horrores de sustituir la comida del mediodía por sandwiches a base de carnes asadas, las múltiples variedades de queso cheddar (en especial el Scotish Cheddar Mature) y complementos varios. Y todo, porque el pan de molde inglés no tiene nada que ver con el pan bimbo de toda la vida.

De vuelta a España, pensé que lo de los sandwiches se quedaba allá, en las Islas Británicas, hasta que volviese. No por ello, una amante de los supermercados como yo, dejó de investigar que opciones teníamos por aquí y llevarme una alegría.

Por un lado está Brook's American Sandwich de Panrico. La calidad del pan es buena, más elástico, resistente a la humedad y tal vez con un punto de dulzor excesivo pero aceptable. El tamaño, al que se apela en sus campañas publicitarias, corresponde al del pan que se usa en los sandwiches ingleses, no sé si también con los yankis. Lo que más me gusta es que permite cortar el sandwich en 4 sin destrozarlo, lo que con una tacita de té te transporta totalmente. Hay una versión normal y otra integral, yo me quedo con la segunda siempre.

La otra opción a la que recurro es Semilla de Oro - Pan Inglés de Bimbo. Este tiene un tamaño menor, y se podría decir que tiene más relación con el pan que se usa en Inglaterra como acompañamiento de comidas. La calidad es terrible, su consistencia es equivalente a cualquier pan de panadería pero con la elasticidad y dulcura que le corresponde al pan de molde. Los que no esté habituados al pan de molde "original", se sorprenderán al ver que tarda mucho más en parecer tostado porque se pone crujiente sin coger color. Tostado, en vez de convertirse en una pieza seca que se desmigaja sola, es una pequeña bomba crujiente rellena de una cálida y suave esponjosidad. Las dos versiones que hay, normal e integral, me convence por igual con preferencias según el uso planeado. Reservo su uso a tostadas de pasta de maní con mermelada de fresa (uno de mis vicios), sandwiches calientes (espectacular su comportamiento en la sandwichera eléctrica) o de viaje (el tamaño no es perfecto para disfrutar en casa, pero sí un buen compañero en mi pequeño bolso). También hay que señalar que la grasa que se usa en su producción es aceite de oliva, siguiendo la dispar política de Bimbo, que ha quitado de sus panes de molde los aceites extraños e hidrogenados, pero luego los mete en su nueva gama de bollería...


El precio de ambos, es superior al pan bimbo de toda la vida, sobre 1'20€ el Brook's y 1'60 el Semilla de Oro. Por lo que si se quiere sustituir un uso de pan de molde intensivo, hay que contar aumentar más o menos un euro el presupuesto respecto las opciones más económicas. Para los consumidores esporádicos, como el menda, la inversión es casi obligatoria; hay que disfrutar de los pequeños placeres.

De paso, aconsejar a aquellos que tengan la suerte de encontrarse queso Cheddar en la tienda a la que acudan (en España normalmente será Irish Cheddar, amarillo, en un bloque perfectamente rectangular y con aspecto quebradizo) que, con un buen pan de molde, lo acompañen de algún embutido de sabor seco (jamón asado, pechuga de pavo asada, jamón negro, relleno de pollo/pavo...), pepinillos frescos (los encurtidos no pegan) y pimienta. Es una auténtica delicia de sandwich.

jueves, 9 de noviembre de 2006

Comando Curry: Tandoori Station

Esta semana he ido con compañeros de trabajo a cenar a un restaurante indio en Madrid. El restaurante ha sido Tandoori Station (en Ortega y Gasset 89, Madrid). Una prueba de fuego, porque dos de mis acompañantes son indios (de Andhra Pradesh) y el otro, miembro de la curry leage en Manchester. (Y de fuego por partida doble: los chicos eran apasionados del picante por genética, y el fichaje inglés no parecía cobarde). En general todos quedamos muy contentos de la comida, los indios le dieron el aprobado de autenticidad, y los europeos le dimos el aprobado al sabor. El precio no es bajo (pero tampoco caro): por 20€ tuvimos una cena muy abundante. (Para los temerosos, el picor no es exagerado, pero yo no soy la persona mas adecuada para dar confianza en esto, porque me gusta demasiado el picante).


(Pollo tandori servido a la plancha ardiente, cebolla rebozada y pescado rebozado)

La cena comenzó con unos pequeños entrantes: cebolla rebozada y pescada, y con un platito de pollo tandoori. Todos muy buenos, aunque no creo que a un español nos pueda parecer exótico un plato de pescado o cebolla rebozado. ¿No? Despues continuamos con unos buenos curries: de garbanzos, de pollo, y de cordero al estilo de Madrás (picantísimo). Para acompañar arroz pilau (al estilo del sur de India) y pan (Paratha y Naan) (al estilo del norte de India). Me gustaron todos, pero mi pasión por las legumbres, me hace tirar por los garbanzos. El de Madrás, es fuertecillo, para amantes del picante. En cuanto al acompañamiento, muy bueno el pilau: mis compañeros lo valoraron como uno de los mejores que comieron en Madrid (y estos chicos saben de arroz).

Es interesante destacar que para los indios curry no es el nombre de la especia, si no de un tipo de plato: un guisado. (Por desgracia algunos no se enteran de nada). Tambien descubrimos en esta cena que no toda la comida India tiene porque ser picante: la del sur de la India, es la más extrema en cuanto a picantes. Nuestros amigos del sur de la India, encuentran suave la comida del norte (Mumbai, Bengala) (Aunque viendo cuidado con lo que les puede parecer suave a estos dos, que se han criado tomando todo tipo de platos explosivos). Otra diferencia entre el norte y el sur, es que en el norte se acompañan casi todos los platos con pan, mientras que en el sur se come arroz (a pesar de que nos parezca que todos los indios comen arroz). (Algo parecido pasa en China, donde el norte del país, sorprendentemente no usan el arroz).

domingo, 5 de noviembre de 2006

Un filete muy bueno en Madrid

No todo van a ser grandes filetes en París, ahora me toca a mi hablar de un buen entrecot (Argentino) en Madrid. Despues del Juan Bravo 25 esta vez es Gasset 75. Otra vez en el barrio de Salamanca, en el que tan pocas expectativas tengo... Pero esta vez tengo que admitirlo, no he quedado defraudado. El restaurante da una imagen de exclusividad y 'modelnismo' que me tiraría un poco para atrás... El servicio es mediocre pero no molesto... Y la comida...

La comida ha cumplido: el entrecot con patatas fritas es muy bueno (y el precio que tiene no me parece excesivo). Tenía dudas entre la entraña (abundanísima), el asado de cinta (tambien un plato sustancioso),... Pero en contra de mi idea inicial (y consejos que me dieron) fui a por el entrecot. Cuando llegó, tostadito y oscuro por fuera, cubierto de unas escamas de sal gruesa que brillaban a la luz, y con unas patatas cortadas a mano y fritas en su punto... Aquello prometía, pero el clavarle el cuchillo... el interior, jugoso, hecho a su punto (no pasado al estilo español), y la carne muy tierna. Genial.

Por contra, no os equivoqueis: los demás platos mediocres. La bodega nada excepcional, y cara. Cuando vayais, ya sabeis como acertar: carne con patatas fritas.

No me gustan los cardos



Yo ya pensaba que no había ninguna hortaliza que no me gustase. Cualquier producto del campo me gustaba (incluso no entusiasmándome). Hoy me animé a probar una delicadeza muy típica de los riojanos, navarros y aragoneses (espero que ninguno de ellos se enfade conmigo si me confundo): los cardos.

Pero no ha habido manera. Ha sido comer los 3 primeros para lamentar el haberlos comprado. De hecho he desistido de seguir comiendo los demás. Aunque yo hubiera jurado que se parecerían a las pencas de la acelga, tienen un sabor extraño: sutil pero a mi me parecía desgradable. En cuanto a la textura (lo que le gusta a Ferrá) la tiene, y muy personal. Pero no me gusta.

Bueno, no me importaría estar equivocado en cuanto a mi primera experiencia con el cardo, si alguno se anima, que me recomiende un restaurante en Madrid donde tomar unos buenos cardos. O que me confirme que su sabor es así de peculiar y sólo algunos son capaces de apreciarlo...

domingo, 29 de octubre de 2006

Comerse un buen filete en Paris

Para un español comerse un filete en Paris puede convertirse en una aventura... desagradable.

Lo cual es muy injusto, porque uno puede enamorarse de la carne en Francia. (A mi me ha pasado!) No solo existen multitud de razas bovinas de excelente calidad. Ademas estos animales son criados con mimo y con una trazabilidad impecable. Hasta el punto que en muy habitual en las carnicerias encontrar en las vitrinas la foto del buey o la ternera que se sirve esa semana!

No culpabilicemos: la mayoria de mis amigos franceses consideran que comer un filete en españa es una pesadilla.

En realidad franceses y españoles somos inreconciliades frente a un buen chuleton debido a un estupido malentendido. Todo es cuestion de cocion y es que no comemos el mismo tipo de carne cuando no hacemos un buen filete.

Para un francés un filete admite 3 grados de cocion : BLEU, SAIGNANTE, A POINT. Es decir, "crudo", "poco hecho", " en su punto". Al encargar un un chuleton, todo cliente precisa el grado de cocion. Y cree que en el resto del mundo esto es asi.

En España la carne se sirve por lo general en su punto. Excepcionalmente hay clientes que piden la carne poco hecha.

Y es aqui donde empieza todo el lio.

Los españoles encuentran a menudo su carne insuficientemente cocida y los franceses consideran que su filete ha sido irremediablemente estropeado por un cocinero que se ha pasado. Unos y otros se levantan con hambre y mal humor de la mesa desperdiciando terneros y bueyes que merecen todo nuestro respeto.


Veamos pues, COMO COMERSE UN BUEN FILETE FRANCES en dos lecciones.


Para empezar: un buen chuleton en Francia es de carne de buey.

En España nos gusta mucho la ternera, la cual exige una cocion mas bien hecha, la carne esta en su punto cuando esta bien rosada.
La carne roja de buey esta tremenda un poco menos hecha: crujiente por fuera, jugosa o casi cruda en su interior.

Atencion: no todo chuleton frances de buey es verdadero buey. Que no os den vaca por buey!!!
En las grandes superficies se vende muy a menudo como buey la vaca lechera jubilada. Desde luego no sabe igual que el macho castrado que ha ido engordando tranquilamente en el prado. Para que a uno no le den vaca vieja por buey en un restaurante o un bistrot el truco consiste en leer el menu con atencion. Si la raza de vacuno es de denominacion, el restaurador lo dice bien alto y fuerte, es decir, que lo señala en el menu.

Personalmente mi raza preferida de carne es la de Salers. Las vacas de Salers no sirven para dar leche: producen muy poca cantidad y solo dan leche si tienen el ternero cerca. Son verdaderas sentimentales y tienen mucho caracter. Por eso una carne de Salers no puede ser de vaca lechera vieja.
Otras razas de carne muy apreciadas son la Limousine y la Charolaise.

En segundo lugar : señalar siempre vuestro grado de cocion favorito para evitar toda sorpresa desagradable.

Y ser valientes: atreveros a probar un chuleton como en la foto, es decir "SAIGNANT".
Como veis el corazon de la carne esta rosado, porque todo el jugo ha sido guardado en el interior. Obtenemos asi una carne sabrosa, que no necesita de salsas ni mantequillas!

domingo, 15 de octubre de 2006

Fast Good: el retorno

Tal como comentaba despues de mi primera visita a FastGood, aunque no me había entusiasmado, en algún momento volvería. Así que aproveché que abrieron una sucursal cerca de casa (calle Juan Bravo). Es paradójico el hablar de la cadena de hamburguesas más pequeña del mundo (de momento sólo 3 locales), pero es lo que tiene llevar el nombre de Ferrán Adriá.

Disquisición sociológica
La visita al local tiene un cierto punto de desagradable. La clientela, como es normal, son todos los pijos del barrio. Salpimentados por gente joven y curiosa con ganas de estar al menos cerca del nombre de un star cook. Teniendo en cuenta que no deja de ser una hamburguesería, una hamburguesería cara sólo atrae a gente que se pueda permitir el lujo de pagar un plus.

Lo malo.
La otra vez que estuve comenté que no me parecía tan caro: patatas, hamburguesa y bebida salen a menos de 10€. Ah... pero esta vez la broma me salió por 12€. Y la única justificación para este nuevo precio es que me atreví a escoger postre: una tarrina llamada fruta croquant.
Esta es la parte que me indigna del negocio. Se trata de un poco de fruta (no más de 100 gramos): media manzana en laminitas, dos piezas de piña, y un par de fambruesas, acompañados con una ramita de tomillo y una punta de hierbabuena. ¿Porque se atreven a llamarlo crocant? El precio es casi equivalente que el de un bocadillo. Es muy vergonzoso que sigan inflando los precios de la fruta y la ensalada, más caros incluso que las hamburguesas (muy buenas del local). Menuda manera de potenciar el consumo de frutas y verduras.

Lo bueno.
Grandiosa sorpresa las patatas fritas. En la anterior visita las patatas era mediocres: blandas y mal hechas. Esta vez eran crujientes y de muy buen sabor. Un hurra por la capacidad de mejora. Ahora sí que tienen unas patatas fritas merecedoras del nombre.

Lo mediocre.
En general todo lo demás. Esta ocasión pedí un panini (debería haber repetido la hamburguesa que era bastante buena, pero tenía que probar otras cosas). Nada especial... chicos, id a por la hamburguesa. Veo que como novedad, que ahora se ofrece en el menú pollo asado... No es una mala opción como comida rápida un poco más sana... Pero ¿es realmente tan espectacular para introducirla en el FastGood?

No sé, no sé... Casi que sólo va a merecer la pena acercarse por las patatas y la hamburguesa. ¿Volveré alguna vez más? Ya se verá...

viernes, 29 de septiembre de 2006

Recetas : langosta bretona

Hablando de recetas faciles y tipicas francesas: la langosta de bretaña.

La semana pasada estabamos de aniversario de boda. Como caia en semana y que no conseguimos una niñera tocaba cocinar en casa algo sencillo, rapido y rico. Teniendo en cuenta que nos ahorrabamos el presupuesto de la niñera y del restaurante, nos atacamos a una langosta bretona.

La langosta bretona es terriblemente cara por ser muy escasa. PEro sobre todo, al crecer en aguas frias es mucho mas sabrosa que las tropicales mas abordables.
Esta pieza pesaba casi un kilo. Normalmente el sabor optimal de una langosta es entre 600 grs y 800 grs. Si hubiesemos tenido pequeñas las hubieramos hecho al vapor. PEro esta la metimos en el horno.
Primero la envolvimos en aluminio y la metimos un par de minutos a 150 grados. Asi la carne se preparo a guardar el jugo.
Despues, la bautizamos con un chorrito de aceite, un poco de sal y de pimienta. Ella hubiese preferido mantequilla con sal, como buena bretona. PEro nosotros somos asi de bordes.

Una veintena de minutos bajo el gril y a la mesa!
HAbiamos preparado tambien una mahonesa casera, pero estaba tan buena asi sola, que ni la tocamos.
Rico y realmente rapido.

Un dia es un dia!

sábado, 23 de septiembre de 2006

Juan Bravo 25

Vamos a hablar un rato del Juan Bravo 25 (con ese nombre está obviamente en el 25 de la calle Juan Bravo, en Madrid). Se trata de un restaurante especializado en pinchos (para nada un bar o una tasca, tiene más pretensiones). Anticipo que tiene que ser bueno, porque a la gente le gusta: el sábado pasado apenas se podía acercar uno a la barra y había que esperar para conseguir mesa.

Pero a mi no me impresionó tanto. De lo que pudimos probar nosostros, la cecina estaba muy buena (aunque se equivocaran al espolvorearla de orégano, que no aporta nada interesante al sabor de la cecina), y la ensalda de rosbif y queso azul muy conseguida (pero me dejan muy tibias las ensaladas: poco se puede decir con ellas de los cocineros). Muy mal en cambio lo que anunciaban como verduritas a la plancha (ni yo despistado les doy tan mal el punto).

Si bien la comida estaba muy correcta, se le podría exigir un poco más de un lugar tan caro. El precio se notaba en el servicio, servicial en extremo. Pero con algo de mala saña: nos sugirieron una segunda botella de vino con posos. Porque somos un poco provincianos, que si no claramente deberíamos habersela rechazado y ellos mismos no deberían haberla traido a la mesa.

Recomendable si te gusta la apariencia y el buen trato y no te importa gastar dinero, y hay que tener mucho ojo con el menú (parece que muy irregular).

El Tiki Bar cumple 30 años

Para un provinciano como yo, me dejó perplejo venir a Madrid e ir a lo que llaman bar Hawaiano. Consiste en un local subterraneo, decorado con mucho bambú, con unas cuantas fuentes o cascadas, y sillones de caña trenzada... Y donde siempre te sirven unos cócteles de nobre extraño y ingredientes díficiles de descubrir, en unas jarras de loza con esculturas y casi siempre humeantes (gracias al hielo líquido) a un precio bastante caro. Hoy he descubierto que se cumplen 30 años de la invención del Tiki bar. Y solo me hizo falta leer un par de lineas y ver unas cuantas fotos para ver que estos bares de Madrid siguen la más pura tradición del Tiki bar. Si alguno tiene curiosidad antropológica y quiere acabar en uno de estos Hawaianos, puede acercarse al Mauna Loa (en el centro de Madrid). (Solo recomendable para curiosos inpenitentes).


IMG_2930.JPG, de Atlantisa7.(La foto no es de Madrid, por supuesto, pero sí es muy descriptiva de lo que te puedes encontrar en un bar Hawaiano, por eso va de acompañamiento).

viernes, 22 de septiembre de 2006

Paradojas de la "Dieta Mediterranea"

Desde que hace años los médicos americanos comenzaron a hablar de la dieta mediterranea, todos nos hemos metido en la cabeza que (seguramente por el nombre) la dieta más sana debía de ser la de las regiones de España que estan bordeando el mar Mediterraneo. Pero he aquí la sorpresa, resulta que un nuevo estudio deduce que se come más sano en el norte y centro de España que en el Sur. ¿Es la dieta mediterranea sólo un nombre? ¿Será que en el sur se abandonó esta dieta? Bueno, a leer el link e informarse más...

Y continuando con el estudio resulta que los pueblos que consumen más pescado son más lóngevos. En esto los gallegos parece que destacan. Y eso es bueno para su salud. Pero creo que deberían ir un poco más a fondo con esta afirmación: no en toda Galicia se consume la misma cantidad de pescado. Y deberían tener en cuenta que los gallegos abusan bastante de la comida, y les gusta mucho la grasa. ¿No es este un factor negativo?